TÚ MI LIBRO
TÚ MI LIBRO
Encontrar ese bar fue como dar con la biblioteca
donde las respuestas se esconden, pero no tanto.
Y encontrarte a ti, detrás de la barra,
fue como abrir ese libro que siempre supe que existía,
aunque nunca lo había visto.
Tu sonrisa fue la portada,
esa que invita a quedarse, a sentarse,
a pedir una cerveza y escuchar un rato,
como quien lee una sinopsis y ya no puede soltar la historia.
Y así, sin darme cuenta, quise seguir leyéndote,
llevarte a casa, abrirte despacio,
Olfatear tus páginas, recorrer tus líneas,
dejarme llevar por tu relato,
hasta quedarme dormido, abrazado a ti,
con la tranquila certeza de que eras,
y serías, el libro que cambiaría mi vida.
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